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SEDES PEVAU 2020

INSTRUCCIONES REALIZACIÓN PEVAU

Instrucciones resumidas para el ALUMNADO, de la PEvAU de julio 2020:

1.- Los candidatos deben estar en la sede correspondiente a las 7:30, acceder al edificio y al aula correspondiente lo más directo posible. El llamamiento se realizará con los estudiantes ya sentados en su sitio.

2.- Deben traer agua y alimentos, ya que no hay cafetería ni máquinas expededoras.

3.- Para el acceso al campus, deberán venir provistos de mascarilla (las que necesite para la mañana completa)

4.- No podrán acceder acompañantes al Campus. El control de seguridad no permitirá el acceso de vehículos (consultar las entradas habilitadas). Lo ideal será acceder por la Avenida 3 de marzo, aparcar, o parar para que bajen los estudiantes, y continuar.

 

Sedes para la realización de la PEVAU de julio 2020.

Distribución del alumnado por sedes y aulas.

Plan de contingencia.

Más información.

  

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  • "Rasca un ruso, y encontrarás un cosaco; raspa un cosaco, y encontrarás un oso", reza un antiguo aforismo atribuido a Napoleón. Y si bien la relación del Pequeño Cabo con estos excelentes jinetes, terror de las estepas y de media Europa, podría dar para derramar ríos de tinta, hoy nos valemos de este aforismo para, poniendo de manifiesto su significado último: que lo importante trasciende a lo superficial; o que en un sentido metafórico, la verdadera esencia de las personas se encuentra bajo la piel; tratar precisamente de derribar este mito. ¿Y si lo verdaderamente importante no se encontrara bajo la piel, si no sobre su superficie? Al pensar en nuestro organismo es fácil darse cuenta de la importancia de órganos como el corazón, bomba infatigable que reparte la sangre por todo nuestro cuerpo; los pulmones, proveedores del preciado aire que necesitamos para vivir; o el cerebro, órgano director de todas y cada una de las funciones que realizamos. Nuestro organismo es una fascinante máquina biológica perfectamente sincronizada en la que cada elemento cumple su función de una forma precisa. No obstante, pensando en las maravillas de esta carcasa biológica que nos conforma, resulta fácil pasar por alto uno de los órganos más fascinantes de todos: la piel.La piel, un órgano únicoPara empezar la piel es el órgano más grande de todo el cuerpo, recubre casi la totalidad de tu organismo. Sus células, a excepción de las asombrosas células madre, son unas de las más versátiles de todo el cuerpo, pudiendo derivar en diversas estructuras con distintas funciones como las glándulas sudoríparas, las glándulas sebáceas, el pelo o las uñas. Esta, además, protege de cualquier factor ajeno al cuerpo, como bacterias, virus o agentes químicos y sustancias varias. Además, la piel también te protege del frío, del calor e incluso de la temida radiación ultravioleta. Pero eso no esto todo: la piel es quizá el órgano con mayor capacidad de regeneración de todo el cuerpo, capaz de volver a formarse al poco tiempo de sufrir un daño; aguanta golpes y rozaduras; y es resistente, impermeable, elástica y transpirable. Todo ello, por no hablar de como su enorme sensibilidad es capaz de hacer del contacto entre dos personas una de las sensaciones más placenteras del mundo. Y sin embargo, lo más fascinante es que todo esto lo hace siendo un órgano conformado por apenas unas pocas capas de células.Por todas estas razones, científicos de todo el mundo llevan mucho tiempo tratando de encontrar un sustituto que pueda realizar satisfactoriamente las funciones de la piel. Ahora un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá, en Arabia Saudí, ha ido un paso más allá, desarrollando un material que imita la piel humana en cuanto a resistencia, elasticidad e incluso sensibilidad para recopilar datos biológicos en tiempo real. E-Skin que es como ha sido bautizado este nuevo material, está llamado, según sus creadores, a desempeñar un papel importante en las prótesis de próxima generación, la medicina personalizada, la robótica blanda e incluso la inteligencia artificial.Mucho más que una piel"La piel electrónica ideal imitará las muchas funciones naturales de la piel humana, como la detección de la temperatura y el tacto, de forma precisa y en tiempo real", explica el profesor de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá -KAIST-, Yichen Cai. "Sin embargo, fabricar dispositivos electrónicos adecuadamente flexibles que puedan realizar tareas tan delicadas y al mismo tiempo soportar los golpes y raspaduras de la vida cotidiana es un desafío, y cada material involucrado debe diseñarse cuidadosamente", añade. E-skin Foto: KAUST La mayoría de las pieles electrónicas se fabrican colocando un nanomaterial activo (el sensor) en una superficie elástica que se adhiere a la piel humana. Sin embargo, la conexión entre estas capas a menudo es demasiado débil, lo que reduce la durabilidad y sensibilidad del material. Alternativamente, si la conexión es demasiado fuerte la flexibilidad se vuelve limitada, por lo que lo más probable que se agriete y se rompa el circuito. "No obstante el panorama de la electrónica de la piel sigue cambiando a un ritmo espectacular", continúa Cai. "La aparición reciente de sensores 2D ha acelerado los esfuerzos para integrar estos materiales mecánicamente fuertes y delgados atómicamente en pieles artificiales funcionales y duraderas".De este modo el equipo dirigido por Yichen Cai y su colega Jie Shen, del mismo centro de investigación, ha creado una piel electrónica duradera utilizando un hidrogel reforzado con nanopartículas de sílice como sustrato fuerte y elástico, y un carburo de titanio como capa de detección. Todo ello unido mediante nanocables altamente conductores."Prevemos un futuro para esta tecnología más allá de la biología", apuntan los investigadores"Los hidrogeles contienen más del 70% de agua, lo que los hace muy compatibles con los tejidos de la piel humana", explica Shen. Al preestirar el hidrogel en todas direcciones, aplicar una capa de nanocables y luego controlar cuidadosamente su liberación, los investigadores crearon vías conductoras hacia la capa del sensor que permanecieron intactas incluso cuando el material se estiró 28 veces su tamaño original.Emulando la piel humanaSu prototipo de piel electrónica podía detectar objetos a 20 centímetros de distancia, responder a estímulos en menos de una décima de segundo y, cuando se usó como sensor de presión, podía distinguir la escritura a mano sobre ella. Además. continuó funcionando bien después de 5.000 deformaciones, explican los investigadores, recuperándose en aproximadamente un cuarto de segundo tras cada una de ellas. "Es un logro sorprendente para una piel electrónica mantener la dureza después de un uso repetido, pero también que imita la elasticidad y la rápida recuperación de la piel humana", comenta Shen.Dichas pieles electrónicas podrían monitorear una gran variedad de información biológica, como cambios en la presión arterial que pueden detectarse desde vibraciones en las arterias, hasta movimientos de extremidades y articulaciones grandes. Estos datos se pueden compartir y almacenar en la nube a través de Wi-Fi. Más nuevas aplicaciones aparecen en el horizonte según afirma Cai. "Prevemos un futuro para esta tecnología más allá de la biología", comenta el investigador, "pronto podría ser extensible incluso, para monitorear la salud estructural de objetos inanimados, como muebles y aviones", concluye.

  • Un equipo internacional de científicos ha estudiado las diferencias entre los neandertales y los humanos modernos a la hora de utilizar las articulaciones de las manos para agarrar objetos. A través del análisis 3D, mapearon las articulaciones entre los huesos responsables del movimiento del pulgar –articulación trapeciometacarpiana– de cinco individuos neandertales y las compararon con las mediciones tomadas de los restos de cinco humanos modernos tempranos y 50 adultos modernos recientes.“La articulación de la base del pulgar de los fósiles de neandertal es más plana, con una menor superficie de contacto entre los huesos, lo que se adapta mejor a un pulgar extendido colocado a lo largo del lado de la mano. Esta postura del pulgar sugiere el uso regular de agarres de potencia, que es el que usamos cuando sostenemos herramientas con mangos, como un martillo. Estos agarres serían ventajosos para el uso de algunas herramientas, como las lanzas musterienses o raspadores”, declara a SINC Ameline Bardo, investigadora Asociada postdoctoral en la Escuela de Antropología y Conservación de la Universidad de Kent (Reino Unido). El estudio se publica en Scientific Reports."Estos agarres serían ventajosos para el uso de algunas herramientas, como las lanzas musterienses o raspadores”, dice Ameline BardoLos autores encontraron covarianza en la forma y orientación de las articulaciones de la articulación trapeciometacarpiana. Esto sugiere diferentes movimientos repetitivos del pulgar en los neandertales, en comparación con los humanos modernos.“Los pulgares humanos tienen superficies articulares que son generalmente más grandes y más curvadas, lo que es una ventaja cuando se agarran objetos entre las almohadillas del dedo y el pulgar, lo que se conoce como agarre de precisión”, añade Bardo.Estudiar la morfología de la mano en su conjuntoInvestigaciones previas habían cuantificado cómo las formas de los huesos de los pulgares varían en los neandertales y en los humanos modernos, así como en muchos otros parientes humanos fósiles (homínidos). Sin embargo, estos trabajos normalmente analizaban los huesos de forma aislada.“Nuestro estudio es novedoso al observar cómo la variación en las formas y orientaciones de los diferentes huesos y articulaciones se relacionan en conjunto. El movimiento y la carga del pulgar solo es posible gracias a que estos huesos, así como los ligamentos y los músculos, trabajan juntos, por lo que deben ser estudiados conjuntamente”, continúa.Esta variación entre los humanos modernos y los neandertales puede reflejar actividades diferentes que cada especie realizaba de forma habitual con las manosLos científicos utilizaron un análisis tridimensional de la forma de los huesos llamado morfometría geométrica que les permitió cuantificar cómo las formas y orientaciones de las articulaciones varían a través de los diferentes huesos. “Específicamente observamos la covarianza de forma entre el trapecio (un hueso de la muñeca en la base del pulgar) y el extremo proximal del primer metacarpiano (el primer hueso del pulgar que se une a la muñeca) en los neandertales (Homo neanderthalensis), en comparación con los humanos tempranos y recientes (Homo sapiens)”, asegura la investigadora.Para llegar a esta conclusión, los científicos pusieron puntos de referencia en todas las superficies de los huesos y los usaron para medir hasta qué punto el cambio de forma en un lado de la articulación, en la base del pulgar, se correspondía con el otro lado. “De esta manera podemos entender qué posiciones del pulgar se verían favorecidas por las diferentes formas de las articulaciones. Nuestros resultados sugieren que esta posición favorecida del pulgar era diferente en los humanos y en los neandertales”, subraya Bardo. Una mano humana moderna que demuestra su poder de agarre 'apretando', probablemente utilizado por los neandertales para agarrar artefactos de gran tamaño. Foto: Ameline Bardo Esta variación entre los humanos modernos y los neandertales puede reflejar, según los expertos, actividades diferentes que cada especie realizaba de forma habitual con las manos. Para el estudio incluyeron todos los fósiles de la mano de neandertal disponibles, que conservan tanto un trapecio como un primer metacarpiano, pero los fósiles son escasos y difíciles de encontrar.“Sin una máquina del tiempo, siempre lucharemos por saber con certeza cómo nuestros parientes fósiles usaron sus manos, sus herramientas y cómo se comportaron. A menudo tenemos que hacer suposiciones sobre el comportamiento en el pasado usando personas vivas, lo que viene con sus propios prejuicios. Hay muchas ‘incógnitas’ en la paleoantropología. Sin embargo, al utilizar métodos más sofisticados (como el análisis de formas 3D que utilizamos en este trabajo), esperamos obtener la mayor cantidad de información posible de los fósiles que tenemos”, concluye la científica.La comparación de la morfología fósil entre las manos de los neandertales y las de los humanos modernos puede proporcionar una mayor comprensión de los comportamientos de nuestros antiguos parientes y del uso de las primeras herramientas.* SINC, el Servicio de Información y Noticias Científicas, es la agencia de noticias científicas de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

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